
"Yo no podía concebir Marsella sin sus dársenas, sus viejos hangares, sin barcos (...) Marsella no es una ciudad para turistas. No hay nada que ver. Su belleza no se fotografía. Se comparte. Aquí hay que tomar partido. Apasionarse. Estar a favor o en contra. Estar, hasta las cachas. Y sólo así lo que hay que ver se deja ver. Y entonces, demasiado tarde, uno se encuentra de lleno en pleno drama. Un drama antiguo, donde el héroe es la muerte. En Marsella, incluso para perder hay que saber pegarse."
Jean-Claude Izzo. (1945-2000)
"Total Khéops" 1995
Akal Ediciones.
Traducción: Matilde Sáenz.