La survivante/La superviviente es su última gran serie. Es una obra de ciencia ficción más
hard que consta de 4 álbumes:
La survivante (1985),
L'héritier (1987),
La revanche (1990) y
L'ultimatum (1991). Existe un integral con los cuatro episodios titlado
La survivante editado en 1995.

Otras obras de este autor son la serie L'Ordre de Cicéron/Operación Cicerón (2004-2009) con Malka al guión, La veuve blanche (2002) escrita y dibujada por él o La dernière des salles obscures (1996-1998) junto a Denis Lapière donde a pesar de su inmenso talento empieza a notarse un lógico cansancio vital y artístico.
13, rue de l'Espoir.
Casi simultáneamente a la publicación en sus páginas de The heart of Juliet Jones, los responsables de France-Soir encargan a un equipo formado por François y Jacques Gall a los guiones y Paul Gillon al dibujo una tira diaria de carácterísticas similares a la strip norteamericana pero con ambiente genuinamente francés. Esta serie, titulada 13, rue de l'Espoir, empieza a publicarse en septiembre de 1959 y durará algo más de 13 años para concluir en diciembre de 1972.

La strip narra de lunes a sábado las aventuras profesionales y amorosas de Françoise Morel una adolescente parisina que intenta buscar su camino por la década de los sesenta. Junto a Françoise aparecen una serie de personajes secundarios como su padre, ebanista de profesión, una pareja de inquilinos Solange y Morel y los numerosos pretendientes de la joven protagonista.
En uno de los primeros episodios Françoise tiene que volver a afrancesar por encargo de su padre a una joven heredera que se ha "americanizado en exceso". Un poco como el encargo que han recibido los jóvenes autores al hacer la serie.

El encanto de la daily-strip y posiblemente su tracendencia (aparte de su calidad gráfico-narrativa que es impresionante) consiste en el espléndido retrato costumbrista que los autores realizan del París de los años sesenta reflejando fielmente la evolución de la sociedad burguesa capitalina hacia un ambiente pop internacional que dará paso a la convulsa década de los 70.
13, rue de l'Espoir se convierte así en un perfecto documental-sentimental de la evolución de la sociedad francesa de la decada de los sesenta en París.

El trabajo de Gillon es espectacular - recordemos que no cuenta con ayudantes a la hora de acabar sus dibujos como sí tuvieron la mayoría de sus colegas estadounidenses - ya que consigue retratar con absoluta fidelidad tanto los ambientes y escenarios parisinos como la cambiante estética de los decorados y vestuario de los protagonistas.

Jérémie.

En 1968 cuando ya lleva casi 9 años realizando 13 rue de l'Espoir Gillon comienza una serie como autor completo. Se trata de Jérémie publicada en Pif hasta 1972 y de la que se publicarán 4 álbumes: Les dieux barbares (1973), La Mijaurée, la mégère, et le nabot (1974), Intrigues à la Jamaïque (1979) y Le fort de San-Juan (1980).

Con
Jérémie el genio parisino alcanza su madurez como narrador y dibujante. Su larga etapa en la tira diaria le ha dado oficio y soltura que utilizará para evolucionar hasta un estilo elegante, claro y preciso. Si en
Fils de Chine la página está dividida, al principio, en 9 viñetas con una cuadrícula de tres por tres; aquí Gillon utiliza como máximo seis viñetas buscando siempre el momento más representativo de la secuencia para plasmarlo con toda su grandiosidad evitando llenar la plancha de dibujos superfluos.
Esta depuración narrativa que adopta tanto si utiliza bocadillos como si el texto está distribuido sólo con discalías, como es en el caso de Jérémie, le emparenta a los grandes clásicos de la prensa estadounidense como Hal Foster, Alex Raymond o Burne Hogarth y le hace ser un precursos de los experimentos narrativos de gentes como Jim Steranko o Will Eisner en sus primerizas novelas gráficas como Outland o Afan de vida respectivamente.
Les naufragés du temps/Los náufragos del tiempo.
La génesis de esta space-opera es larga y compleja. En 1964 Jean-Claude Forest recibe el encargo de editar junto a Remo Forlani la revista Chouchou que se cerrará en 1965. Como sabía que Paul Gillon quería realizar una serie de ciencia-ficción le propone al autor de Jérémie un guion del escritor Pierre Versin que Gillon rechaza. Sin embargo el dibujante le propone a Forest que se encargue el mismo de escribir una obra para los dos. El resultado son las 9 primeras páginas de Les naufragés du temps que se publicarán en la revista antes de cerrar. Los dos autores retoman la historia 10 años más tarde para France-Soir llegando a completar 2 álbumes. Más tarde los dos álbumes siguientes salen directamente en album publicados por Hachette. A paritr de este momento desaveniencias artísticas y económicas hacen que Forest deje la serie encargandose del los guiones el mismo Gillon.
La serie consta de 10 álbumes que son los siguientes: L'étoile endormie/La estrella dormida (1974), La mort sinueuse/La muerte sinuosa (1975), Labyrinthes (1976), L'univers cannibale/Universo caníbal (1976), Tendre chimère/Tierna quimera (1977), Les maîtres-reveurs/Los amos soñadores (1978), Le Sceau de Beselek/El sello de Beselek (1979), Ortho-mentas (1981), Terra (1984) y Le cryptomère (1989).

La historia de la serie se sitúa en el año 2990 en un universo convulso donde un grupo de científicos sacan de su hibernación de 1000 años al protagonista
Christophe Cavallieri. A finales del siglo XX sus habitantes hibernaron una pareja para preservar la humanidad, la otra componente de esta pareja
Valérie Haurèle esta perdida en algún confín del universo. Chris emprende la búsqueda de su compañera acompañado por la impulsiva y enamorada
Mara. Este peculiar trio centra la atención de los primeros álbumes pero la gran galería de personajes secundarios también les roban protagonismo así como la atractiva sucesión de munda a cual más maravilloso e inquietante.

Aunque al principio Gillon pensó en utilizar sólo textos de apoyo, como en
Jérémie, luego la publicación en
France-Soir le obligó a usar bocadillos de diálogo pero este recurso no le quita grandiosidad y espectacularidad a la puesta en escena de la obra. Los dibujos de Gillon estan llenos de detalles y al mismo tiempo son diáfanos y equilibrados. He escogido algunos ejemplos de páginas en blanco y negro para resaltar el impresionante trazo del dibujante y su gran dominio de la anatomía humana y de la perspectiva y composición.

A partir del quinto episodio
Paul Gillon tomó las riendas del guión a causa de las diferéncias económicas y artísticas con
Jean-Claude Forest. El dibujante era más partidario de una vena más solemne y menos irónica del relato que a partir de entonces pudo desarrollar, aflorando además un pesimismo existencial que impreganará toda su obra a partir de ahora.
Los náufragos del tiempo se convierte rápidamente en un clásico de la ciencia ficción europea junto a obras tan relevantes como
Jeff Hawke de
Sidney Jordan,
Les pionniers de l'esperance de
Lécureux y
Poïvet o
Valerian de
Christin y
Mézières.

La survivante/La superviviente.
La superviviente es una serie de cuatro álbumes que narra la historia de una espeleóloga llamada
Aude que es la única mujer viva después de un cataclismo mundial. El planeta está intacto y los cyborgs siguen funcionando cumpliendo unas tareas e imponiendo unas normas que ya no beneficían a nadie. En un París fantasmal
Aude intenta sobrevivir resistiendo a la angustia, la soledad, el deseo sexual...

Concebida como una serie de ciencia ficción erótica,
La superviviente reflexiona sobre el deseo sexual y la erotización de las máquinas y sobre la maldad. Es posible que un robot que cumple la función por la que está programado sea malvado; el desarrollo de esta paradoja es la que da los mejores momentos de la serie aparte del espléndido trabajo artístico de Gillon mucho más cercano a los personajes y menos operístico. Una obra de mucha enjundia y con un marcado tono pesimista como ya mostró Gillon en los últimos episodios de
Los náufragos del tiempo.
Maestros y seguidores.
Los maestros de Paul Gillon son indudablemente
Harold Foster y
Alex Raymond. La topper de
Flash Gordon, también dibujada por Raymond,
Jungle Jim es un claro precedente del arte de
Fils de Chine y
Wango.
Jungle Jim. Alex Raymond.
Al igual que otros autores destacados de la época como
Jesús Blasco o
Raymond Poïvet, Gillon parte de Raymond para encontrar su estilo.
Cuto en Oriente, Jesús Blasco.
Les pionniers de l'esperance. Lécureux y Poïvet
Fils de Chine. Lécureux y Gillon.Para encontrar su propio camino Gillon se fija, también, en Harold Foster y en su extraordinario sentido de la narración. Tanto en Jérémie como en Los náufragos del tiempo el dibujante parisino depura las secuencias ofreciendo al lector sólo los momentos relevantes de la acción. Adopta soluciones muy parecidas a otros genios de la historieta como José Luis Salinas, Eduardo Coelho o José Luis García López. Otro maestro de Gillon fue Stan Drake a la hora de enfrentarse a una tira diaria como 13, rue de l'Espoir.

Hernán el Corsario. JoséLuis Salinas.
Jérémie. Paul Gillon.
Entre sus seguidores podemos destacar varios dibujantes que se han visto maravillados por su elgante estilo;
Alexis en su serie humorística ambientada en el oeste
Al Crane es un ejemplo.
Al Crane. Alexis
El español Toni Deu en varios trabajos de fantasia heróica y ciencia ficción en los años ochenta también muestra un acusado influjo del dibujo de Gillon.
Revista Cimoc #34. Toni Deu.
Sin embargo uno de los autores que mejor asimiló las enseñanzas del autor francés para luego buscar un estilo propio y personal ha sido
Alfonso Font en obras como
Los robinsones de la tierra o
El prisionero de las estrellas.El prisionero de las estrellas. Alfonso Font.
Algo más peliagudo pero muy interesante sería estudiar la influencia que tuvo en autores de la llamada línea clara como Yves Chaland, Dennis Sire u otros. Yo sospecho que todos le leyeron, le admiraron y seguramente le estudiaron.
Conclusión.
Paul Gillon ha sido uno de los puntales del comic europeo del siglo pasado. Como explica Jean Pierre Dionnet, editor de Metal Hurlant: ¨forma parte del panorama mental de todo aficionado a los comics europeo". Es además el autor, en solitario o en compañia de otros, de varias obras maestras del comic europeo de diversos géneros.

En España su obra presenta algunos agujeros negros.
Le fils de Chine se publicó en 1981 en un álbum en blanco y negro llamado
Tormenta sobre China editado por Nueva Frontera.
De 13, rue de l'Espoir existe una sola edición por parte de Ediciones Druida de 5 tomos de 48 páginas dentro de una colección denominada Chicas audaces; los números 1, 3, 5, 7 y 9 corresponden a la serie The heart of Juliet Jones, curiosamente, y los pares 2, 4, 6, 8 y 10 a 13, rue de l'Espoir. Se editó a lo largo del año 1982.
El primer álbum de la serie Los leviatanes, con el mismo título, lo publico en color Eurocomic en 1982.
Dentro de la colección Relatos del Nuevo Mundo editado por Planeta/Secq en 1992 el episodio titulado Cabeza de vaca,el mago blanco con guion de Miguel Angel Martín.
La serie Los náufragos del tiempo ha sido publicada en dos ocasiones; la primera de forma incompleta por Eurocomic en su Colección Metal. (1983-1984)
Por su parte la editorial Glenat ha editado una colección de 5 tomos que recopila la totalidad de la colección bajo el título Los naufragos del tiempo. (2009-2010)
Glenat ha publicado también los dos primeros volúmenes de la trilogía L'Ordre de Cicéron con guión de Richard Malka.
Ejemplos de su obra.
Para ilustrar el estilo de
Paul Gillon he escogido páginas sueltas de dos de sus series más representativas;
Jérémie y
La superviviente. Las páginas de
Jérémie son en blanco y negro para poder apreciar mejor el trazo del dibujante.
Jérémie, Tortuga.


La superviviente. Tomo 4.
L'ultimatum:




Bibliografía y enlaces de interés:
- Las series de aventuras en las publicaciones franco-belgas. La etapa de lenguaje realista desde la Liberación hasta los años 60. Claude Molterni. La historia de los comics, tomo 2. Toutain Editor (1983).
- Prólogo de Jean-Pierre Dionnet. Los náufragos del tiempo, tomo 3. Editorial Glenat. (2009)
- Paul Gillon, 13 rue de l'Espoir y Vaillant en la Wikipedia.
-
Cómics en extinción: Los náufragos del tiempo, por Forest y Gillon. en el blog
Tangencias de
Emilio Aurelio.