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domingo, 25 de julio de 2010

Gil Pupila, diversión y maestría sin fín.

Permítanme que salga de mi sopor estival para recomendarles - aquí normalmente suele ir un "encarecidamente"- un album para este verano. Se trata del tercer tomo de la edición integral de Gil Pupila de Maurice Tillieux. Es el final de la etapa de este maestro del comic como autor completo de esta serie y comprende dos historias largas y siete cortas. Podríamos afirmar y de hecho afirmo que es de lo mejor que he leido este año; de lo mejor de la ingente producción franco-belga de todos los tiempos y de lo mejor que he visto nunca en comic. Que uno con tanto calor no está para tonterias.

Pero vayamos por partes: la primera historia que nos encontramos en este tercer tomo se titula El guante de tres dedos y está ambientada en un país árabe con un lejano parecido a Argelia ¿se van situando?

Allí llega nuestro protagonista, Gil Jourdan o Pupil.la e incluso Pupila, como enviado de los servicios secretos franceses y es secuestrado entre la cuarta y quinta página. A partir de aquí; la ostia en patinete o mejor dicho en ambulancia, coche, camión o moto porque se suceden, en más de veinte páginas - y como se apunta en el prólogo - en "tiempo real", fugas y persecuciones a cuál más divertidas y delirantes con un uso de la narrativa de auténtico maestro y unos diálogos absolutamente magistrales.

Uno cree estar en medio de una de aquellas películas de aventuras de Alfred Hitchcock como Los 39 escalones (versión americana) o Con la muerte en los talones y uno no puede evitar acordarse del gran amante del comic franco-belga que es Steven Spielberg y ver en las páginas de Gil Jourdan un precedente clarísimo de su Indiana Jones con tantas persecuciones y camiones juntos.
Tras ese tour de force narrativo a Tillieux le quedan pocas páginas para resolver la historia y como es probable que el editor no le dejaba hacer historias de más de 44 páginas pues el autor belga liquida la trama de manera apresurada y escamoteándonos secuencias seguramente memorables como la del casino. Pero poco importa las 25 páginas iniciales valen más que toda la producción de los noventa de cierto hombre araña y grupo de mutantes junta.

La segunda historia algo más convencional pero igual de maravillosa lleva por título El chino de las 2 ruedas. Está ambientada en China donde el trio protagonista intenta descubrir una fábrica clandestina de motocicletas (¡!) por encargo del empresario que ostenta el monopolio de su fabricación y comercialización y que es conocido por el apodo que da título al album. La secuencia del encargo me recuerda - y no me tomen por loco - a las maravillosas plachas de Jungle Jim de Alex Raymond donde terratenientes desesperados contrataban a Jim para que les liberara de piratas y ladrones, lástima que en Gil Jourdan no encontramos a ninguna Lille DeVrille en uno de los pocos errores de la serie que es la nula presencia de personajes femeninos; al principio Tillieux contaba con Cerecita que prometía mucho pero la olvida a partir del tercer album.



El resto de la aventura pasa en una región inhóspita de China donde siempre llueve y donde nuestros protagonistas intentan llegar en camión a una ciudad a la que nunca verán. Toda la aventura se basa en los obstáculos que los contrabandistas de motocicletas les ponen a Jourdan, Libélula y Corrusco y a las dificultades que éstos atraviesan. Uno no puede dejar de admirarse ante la maestría de Tillieux que consigue mantener la emoción con argumentos tan minimalistas y ante el despliegue de talento narrativo como el del ataque de la avioneta que deja literalmente al lector sin aliento por su espectacularidad gráfico-narrativa.

Mención aparte merece el uso del clima en esta serie; la lluvia, la niebla, el calor asfixiante... son tan protagonistas que incluso propician algún chiste final como en esta aventura al estilo de Howard Hawks con sus problemas de raccord con las muletas en el maravilloso western Eldorado.

El resto del tomo lo componen varias historias cortas - algunas publicadas en el album Chaud et froid - que complementan de manera muy interesante este tomo.

Algunas de estas historias fueron previamente publicadas con Félix como protagonista entre otras las tituladas La guerra en calzoncillos y Cebo explosivo. Tillieux no ocultó nunca que Gil Jourdan era una reintepretación de su serie anterior, cancelada en 1956, y que en sus álbumes retomó ideas y secuencias anteriormente probadas.

Para concluir sólo me queda reiterar la recomendación y si no ha leido los dos anteriores tomos ampliarla. Sin duda Gil Jourdan o Pupil.la e incluso Pupila es una de las mejores series de comics que se han publicado nunca con 5 ó 6 álbumes magistrales a la altura de los mejores de Tintín o Blueberry y esto para mí significa que estamos ante algo muy serio; divertido, apasionante pero muy serio.


7 comentarios:

kraustex dijo...

Vale, me has convencido, me lo compraré.

Jesús Duce dijo...

Con esta presentación y este soberbio análisis, cargado de recomendaciones, es imposible sustraerse.
Haremos cuentas e intentaremos adquirirlo.

Ya el primer tomo estuvo a punto de caer, pero creo, si no recuerdo mal, que un tal Colan y otro que se hace llamar Bourgeon, o algo así, me lo impidieron poniéndose delante con total descaro.

tristan dijo...

Creo que vale la pena; si no se puede comprar pues en las bibliotecas se encuentran
o se roba a un amigo. Muy recomendable amigos.

Bbarron dijo...

No lo pondría a la misma altura que Tintín o Blueberry, pero sin duda se trata de un clásico en toda regla. Coincido en que es imprescindible.

Me lo he pasado realmente bien y en el primer tomo había una obra maestra absoluta (voy por el segundo tomo)

Entre esto y la reedición de Alix, un gran año en cuanto a reediciones...

Emilio Aurelio dijo...

Vaya, cada vez que paso por aqui se me ponen los dientes largos. Otro a la lista de posibles compras. Lo malo es que por aqui no lo he visto. Creo que recurriré a la biblioteca, porque amigos que le gusten los comics por aqui pocos, por no decir casi ninguno.

Emilio Aurelio dijo...

Y Julliete Jones, Y Dan Barry (nos leen en las editoriales???) ufff

tristan dijo...

Dbarron; un clásico, si señor.

Emilio; espero que nos lean, maestro y que genios como Barry y Drake se publiquen con el respeto y amor que su obra merece.