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viernes, 24 de septiembre de 2010

Grandes maestros olvidados. (3) Paul Gillon.

Paul Gillon, clasicismo y modernidad.


Nacido en 1926 - por lo tanto ahora tiene 84 años - Paul Gillon ha sabido aunar en toda su carrera la tradición de la ilustración y comics clásicos, con Hal Foster y Alex Raymond como principales maestros, con la modernidad de sus planteamientos que le han hecho sentirse como pez en el agua tanto en revistas como Pif o Le Journal de Mickey como en otras más vanguardistas como Métal Hurlant o L'Écho des Savanes. Esta dualidad que impregna su maravillosa obra y le hace ser un personaje bisagra entre varias generaciones y le convierte en un autor tranversal, único e irrepetible cuya bibliografía presenta grandes lagunas en lengua castellana.


Biografía.

Gillon nace en París el 11 de mayo de 1926. Su inicio en el mundo de la bd es en 1948 retomando la serie Lynx Blanc para la revista Vaillant fundada en 1942 en la clandestinidad por la resistencia y de inspiración comunista.

Linx blanc. Paul Gillon.

En 1950 publica, también en Vaillant, Fils de Chine que realiza junto a Roger Lecurex al guión. Inspirada claramente en Jungle Jim de Alex Raymond y Terry and the Pirates de Milton Caniff, esta obra con evidente tono propagandístico se editará en album en blanco y negro el 1978 por Glenat y más tarde en el 2007.


Entre los años 1959 y 1972 dibuja con guiones de los hermanos Jacques y François Gall la tira diaria 13, rue de l'Espoir. Esta tira publicada en el rotativo France-Soir de lunes a sábado alcanzó una notable popularidad en Francia (la tirada del periódico llegó a ser de 5 milllones de ejemplares) y constituye un fenómeno único en la Europa continental. La strip llegó a 4139 tiras en sus más de 13 años de existencia y ha sido recopilada en 2 álbunes en 1980 y 1982 por Humanoïdes Associés.


En 1968 empieza a publicar Jérémie en Pif, nombre que adoptó Vaillant tras 25 años. Esta serie de cuatro aventuras termina en 1972 y ha sido recopilada en 4 álbumes tanto por Lombard (los dos primeros) como por Humanoïdes Associés.
Cuando Jean-Claude Forest asume la edición de la revista Chouchou le propone a Gillon dibujar una serie de ciencia ficción algo que el autor parisino deseaba realizar desde el princìpio de su carrera. Así nace Les Naufragés du temps/Los náufragos del tiempo que constará de 10 álbumes; los cuatro primeros con Forest a los guiones y los siguientes con la responsabilidad total de Paul Gillon.


La década de los 80 se abre para Gillon con un nuevo proyecto, Les Léviathans/Los Leviatanes, del que realizaría un primer álbum en 1982 titulado Les Léviathans en un principio y en su reedición como Le plan Aspic y que ganó el premio Alfred en Angulême. Sin embargo no sería hasta 1990 cuando hará el siguiente capítulo; La dent de l'alligator (1990) para cerrarla con el tercer episodio llamado Réaction en chaine (2000).

Paul Gillon recibe también el premio Yellow Kid al conjunto de su obra en 1998 en el Salón Internacional del Comic de Lucca.



La survivante/La superviviente es su última gran serie. Es una obra de ciencia ficción más hard que consta de 4 álbumes: La survivante (1985), L'héritier (1987), La revanche (1990) y L'ultimatum (1991). Existe un integral con los cuatro episodios titlado La survivante editado en 1995.


Otras obras de este autor son la serie L'Ordre de Cicéron/Operación Cicerón (2004-2009) con Malka al guión, La veuve blanche (2002) escrita y dibujada por él o La dernière des salles obscures (1996-1998) junto a Denis Lapière donde a pesar de su inmenso talento empieza a notarse un lógico cansancio vital y artístico.

13, rue de l'Espoir.

Casi simultáneamente a la publicación en sus páginas de The heart of Juliet Jones, los responsables de France-Soir encargan a un equipo formado por François y Jacques Gall a los guiones y Paul Gillon al dibujo una tira diaria de carácterísticas similares a la strip norteamericana pero con ambiente genuinamente francés. Esta serie, titulada 13, rue de l'Espoir, empieza a publicarse en septiembre de 1959 y durará algo más de 13 años para concluir en diciembre de 1972.


La strip narra de lunes a sábado las aventuras profesionales y amorosas de Françoise Morel una adolescente parisina que intenta buscar su camino por la década de los sesenta. Junto a Françoise aparecen una serie de personajes secundarios como su padre, ebanista de profesión, una pareja de inquilinos Solange y Morel y los numerosos pretendientes de la joven protagonista.
En uno de los primeros episodios Françoise tiene que volver a afrancesar por encargo de su padre a una joven heredera que se ha "americanizado en exceso". Un poco como el encargo que han recibido los jóvenes autores al hacer la serie.


El encanto de la daily-strip y posiblemente su tracendencia (aparte de su calidad gráfico-narrativa que es impresionante) consiste en el espléndido retrato costumbrista que los autores realizan del París de los años sesenta reflejando fielmente la evolución de la sociedad burguesa capitalina hacia un ambiente pop internacional que dará paso a la convulsa década de los 70.
13, rue de l'Espoir se convierte así en un perfecto documental-sentimental de la evolución de la sociedad francesa de la decada de los sesenta en París.


El trabajo de Gillon es espectacular - recordemos que no cuenta con ayudantes a la hora de acabar sus dibujos como sí tuvieron la mayoría de sus colegas estadounidenses - ya que consigue retratar con absoluta fidelidad tanto los ambientes y escenarios parisinos como la cambiante estética de los decorados y vestuario de los protagonistas.


Jérémie.


En 1968 cuando ya lleva casi 9 años realizando 13 rue de l'Espoir Gillon comienza una serie como autor completo. Se trata de Jérémie publicada en Pif hasta 1972 y de la que se publicarán 4 álbumes: Les dieux barbares (1973), La Mijaurée, la mégère, et le nabot (1974), Intrigues à la Jamaïque (1979) y Le fort de San-Juan (1980).

Con Jérémie el genio parisino alcanza su madurez como narrador y dibujante. Su larga etapa en la tira diaria le ha dado oficio y soltura que utilizará para evolucionar hasta un estilo elegante, claro y preciso. Si en Fils de Chine la página está dividida, al principio, en 9 viñetas con una cuadrícula de tres por tres; aquí Gillon utiliza como máximo seis viñetas buscando siempre el momento más representativo de la secuencia para plasmarlo con toda su grandiosidad evitando llenar la plancha de dibujos superfluos.

Esta depuración narrativa que adopta tanto si utiliza bocadillos como si el texto está distribuido sólo con discalías, como es en el caso de Jérémie, le emparenta a los grandes clásicos de la prensa estadounidense como Hal Foster, Alex Raymond o Burne Hogarth y le hace ser un precursos de los experimentos narrativos de gentes como Jim Steranko o Will Eisner en sus primerizas novelas gráficas como Outland o Afan de vida respectivamente.

Les naufragés du temps/Los náufragos del tiempo.

La génesis de esta space-opera es larga y compleja. En 1964 Jean-Claude Forest recibe el encargo de editar junto a Remo Forlani la revista Chouchou que se cerrará en 1965. Como sabía que Paul Gillon quería realizar una serie de ciencia-ficción le propone al autor de Jérémie un guion del escritor Pierre Versin que Gillon rechaza. Sin embargo el dibujante le propone a Forest que se encargue el mismo de escribir una obra para los dos. El resultado son las 9 primeras páginas de Les naufragés du temps que se publicarán en la revista antes de cerrar. Los dos autores retoman la historia 10 años más tarde para France-Soir llegando a completar 2 álbumes. Más tarde los dos álbumes siguientes salen directamente en album publicados por Hachette. A paritr de este momento desaveniencias artísticas y económicas hacen que Forest deje la serie encargandose del los guiones el mismo Gillon.
La serie consta de 10 álbumes que son los siguientes: L'étoile endormie/La estrella dormida (1974), La mort sinueuse/La muerte sinuosa (1975), Labyrinthes (1976), L'univers cannibale/Universo caníbal (1976), Tendre chimère/Tierna quimera (1977), Les maîtres-reveurs/Los amos soñadores (1978), Le Sceau de Beselek/El sello de Beselek (1979), Ortho-mentas (1981), Terra (1984) y Le cryptomère (1989).

La historia de la serie se sitúa en el año 2990 en un universo convulso donde un grupo de científicos sacan de su hibernación de 1000 años al protagonista Christophe Cavallieri. A finales del siglo XX sus habitantes hibernaron una pareja para preservar la humanidad, la otra componente de esta pareja Valérie Haurèle esta perdida en algún confín del universo. Chris emprende la búsqueda de su compañera acompañado por la impulsiva y enamorada Mara. Este peculiar trio centra la atención de los primeros álbumes pero la gran galería de personajes secundarios también les roban protagonismo así como la atractiva sucesión de munda a cual más maravilloso e inquietante.

Aunque al principio Gillon pensó en utilizar sólo textos de apoyo, como en Jérémie, luego la publicación en France-Soir le obligó a usar bocadillos de diálogo pero este recurso no le quita grandiosidad y espectacularidad a la puesta en escena de la obra. Los dibujos de Gillon estan llenos de detalles y al mismo tiempo son diáfanos y equilibrados. He escogido algunos ejemplos de páginas en blanco y negro para resaltar el impresionante trazo del dibujante y su gran dominio de la anatomía humana y de la perspectiva y composición.

A partir del quinto episodio Paul Gillon tomó las riendas del guión a causa de las diferéncias económicas y artísticas con Jean-Claude Forest. El dibujante era más partidario de una vena más solemne y menos irónica del relato que a partir de entonces pudo desarrollar, aflorando además un pesimismo existencial que impreganará toda su obra a partir de ahora.

Los náufragos del tiempo se convierte rápidamente en un clásico de la ciencia ficción europea junto a obras tan relevantes como Jeff Hawke de Sidney Jordan, Les pionniers de l'esperance de Lécureux y Poïvet o Valerian de Christin y Mézières.



La survivante/La superviviente.

La superviviente es una serie de cuatro álbumes que narra la historia de una espeleóloga llamada Aude que es la única mujer viva después de un cataclismo mundial. El planeta está intacto y los cyborgs siguen funcionando cumpliendo unas tareas e imponiendo unas normas que ya no beneficían a nadie. En un París fantasmal Aude intenta sobrevivir resistiendo a la angustia, la soledad, el deseo sexual...

Concebida como una serie de ciencia ficción erótica, La superviviente reflexiona sobre el deseo sexual y la erotización de las máquinas y sobre la maldad. Es posible que un robot que cumple la función por la que está programado sea malvado; el desarrollo de esta paradoja es la que da los mejores momentos de la serie aparte del espléndido trabajo artístico de Gillon mucho más cercano a los personajes y menos operístico. Una obra de mucha enjundia y con un marcado tono pesimista como ya mostró Gillon en los últimos episodios de Los náufragos del tiempo.



Maestros y seguidores.

Los maestros de Paul Gillon son indudablemente Harold Foster y Alex Raymond. La topper de Flash Gordon, también dibujada por Raymond, Jungle Jim es un claro precedente del arte de Fils de Chine y Wango.


Jungle Jim. Alex Raymond.

Al igual que otros autores destacados de la época como Jesús Blasco o Raymond Poïvet, Gillon parte de Raymond para encontrar su estilo.

Cuto en Oriente, Jesús Blasco.

Les pionniers de l'esperance. Lécureux y Poïvet

Fils de Chine. Lécureux y Gillon.

Para encontrar su propio camino Gillon se fija, también, en Harold Foster y en su extraordinario sentido de la narración. Tanto en Jérémie como en Los náufragos del tiempo el dibujante parisino depura las secuencias ofreciendo al lector sólo los momentos relevantes de la acción. Adopta soluciones muy parecidas a otros genios de la historieta como José Luis Salinas, Eduardo Coelho o José Luis García López. Otro maestro de Gillon fue Stan Drake a la hora de enfrentarse a una tira diaria como 13, rue de l'Espoir.

Hernán el Corsario. JoséLuis Salinas.

Jérémie. Paul Gillon.

Entre sus seguidores podemos destacar varios dibujantes que se han visto maravillados por su elgante estilo; Alexis en su serie humorística ambientada en el oeste Al Crane es un ejemplo.

Al Crane. Alexis

El español Toni Deu en varios trabajos de fantasia heróica y ciencia ficción en los años ochenta también muestra un acusado influjo del dibujo de Gillon.

Revista Cimoc #34. Toni Deu.

Sin embargo uno de los autores que mejor asimiló las enseñanzas del autor francés para luego buscar un estilo propio y personal ha sido Alfonso Font en obras como Los robinsones de la tierra o El prisionero de las estrellas.

El prisionero de las estrellas. Alfonso Font.

Algo más peliagudo pero muy interesante sería estudiar la influencia que tuvo en autores de la llamada línea clara como Yves Chaland, Dennis Sire u otros. Yo sospecho que todos le leyeron, le admiraron y seguramente le estudiaron.

Conclusión.

Paul Gillon ha sido uno de los puntales del comic europeo del siglo pasado. Como explica Jean Pierre Dionnet, editor de Metal Hurlant: ¨forma parte del panorama mental de todo aficionado a los comics europeo". Es además el autor, en solitario o en compañia de otros, de varias obras maestras del comic europeo de diversos géneros.


En España su obra presenta algunos agujeros negros. Le fils de Chine se publicó en 1981 en un álbum en blanco y negro llamado Tormenta sobre China editado por Nueva Frontera.
De 13, rue de l'Espoir existe una sola edición por parte de Ediciones Druida de 5 tomos de 48 páginas dentro de una colección denominada Chicas audaces; los números 1, 3, 5, 7 y 9 corresponden a la serie The heart of Juliet Jones, curiosamente, y los pares 2, 4, 6, 8 y 10 a 13, rue de l'Espoir. Se editó a lo largo del año 1982.
El primer álbum de la serie Los leviatanes, con el mismo título, lo publico en color Eurocomic en 1982.
Dentro de la colección Relatos del Nuevo Mundo editado por Planeta/Secq en 1992 el episodio titulado Cabeza de vaca,el mago blanco con guion de Miguel Angel Martín.
La serie Los náufragos del tiempo ha sido publicada en dos ocasiones; la primera de forma incompleta por Eurocomic en su Colección Metal. (1983-1984)
Por su parte la editorial Glenat ha editado una colección de 5 tomos que recopila la totalidad de la colección bajo el título Los naufragos del tiempo. (2009-2010)
Glenat ha publicado también los dos primeros volúmenes de la trilogía L'Ordre de Cicéron con guión de Richard Malka.



Ejemplos de su obra.

Para ilustrar el estilo de Paul Gillon he escogido páginas sueltas de dos de sus series más representativas; Jérémie y La superviviente. Las páginas de Jérémie son en blanco y negro para poder apreciar mejor el trazo del dibujante.

Jérémie, Tortuga.




La superviviente. Tomo 4. L'ultimatum:







Bibliografía y enlaces de interés:


- Las series de aventuras en las publicaciones franco-belgas. La etapa de lenguaje realista desde la Liberación hasta los años 60
. Claude Molterni. La historia de los comics, tomo 2. Toutain Editor (1983).

- La remasterización del color. Paul Gillon. Los náufragos del tiempo. por Charles Caum y Jérémie dans les iles. Paul Gillon. por Horacio Díez. En el blog Cómics, historietas, tebeos...

- Prólogo de Jean-Pierre Dionnet. Los náufragos del tiempo, tomo 3. Editorial Glenat. (2009)

- Paul Gillon, 13 rue de l'Espoir y Vaillant en la Wikipedia.

- Fichas de Chicas audaces y Relatos del Nuevo Mundo en la revista digital Tebeosfera dirigida por Manuel Barrero.

- Cómics en extinción: Los náufragos del tiempo, por Forest y Gillon. en el blog Tangencias de Emilio Aurelio.

18 comentarios:

PAblo dijo...

Gran, gran entrada, Tristán.

Tienes toda la razón. Guillon es un maestro olvidado al que está bien reivindicar. Glénat y Navarro se han apuntado un tanto recuperando "Los pasajeros del tiempo" en una estupenda edición.

Impacientes Saludos.

David dijo...

Coincido con Pablo. Gran entrada y estupendo post. No conozco mucho la obra de Guillon.. Y debo decir que tenía una idea equivocada sobre él (o no, ahora me explico).
He ojeado y hojeado páginas de La superviviente y o bien porque la historia no me llamaba la atención, o bien por otros motivos, no me fijé mucho en su acabado gráfico.
Pero debo decir que las tiras de 13 rue (suena a otra cosa (ja,ja) me parecen maravillosas (lástima que no puedan ampliarse) y las dos páginas a color de Jérémie me encantan (lo mismo con lo de la ampliación).
Las de su obra posterior no suscitan el mismo encanto (lo cual no quiere decir que estén mal en absoluto, sino que las otras me llaman mucho más).
Sin duda, un maestro olvidado y al que hay que redescubrir (al menos en mi caso) y que a lo mejor no lo haría de no ser gracias a tu post. Un saludo.

tristan dijo...

Gracias PAblo,
y tienes razón la edición de Los náufragos es muy correcta... siempre estará la cuestión del color pero me arece que en este caso la remasterización se ha hecho con cariño y profesionalidad y con el aplauso de Gillon. Para saber más cosas os recomiendo los posts de Comic, historietas, tebeos... que son magníficos y ayudan a entender la dificultad de la edición en color.

David,
gracias por lo que dices. Sobre la ampliación de las imágenes es un problema que me preocupa ya que no sé porque unas imágenes sí se pueden ampliar y otas no siendo todas más grandes que lo que marca la ventana del blogger. Me pasa, como se puede apreciar en este post, incluso en una misma entrada. Si alguien tiene la explicación e incluso la solución le agradecería su ayuda y entonces me pondría a arreglar los posts con este problema.

Gracias por comentar y pacientes saludos.

Rotebor dijo...

Hola, TRISTÁN:
Excelente artículo sobre el virtuoso Paul Gillon. Para que quede perfecto bastaría con escribir 84 en lugar de 86 años de edad.
El estilo de dibujo de Gillon es ideal para historieta: no satura con demasiados detalles ni desalienta con simplismos excesivos. Atrae el ojo y no lo cansa.
Un saludo transoceánico.

Jesús Duce dijo...

¡Entrada impresionante, llena de esfuerzo y apasionamiento!
Hay que dar las gracias por todo lo que nos aportas con ella.

Respecto a lo que comentas de las imágenes que no se te amplían, creo que se debe a que las has podido mover con el cursor en el momento de crear la entrada. A mí me sucedía así: cada vez que tocaca o movía alguna imagen con el cursor, luego no se ampliaba. Desde entonces, intento no tocar las imágenes, y de momento me funciona.

tristan dijo...

Rotebor,
es un estilo que atrae enseguida pero que a cierta gente le cansa, a mí no, creo que por su elegancia y equilibrio hay personas que lo encuentran frío, distante. Como te he comentado no es mi caso.
Yo sólo tengo problemas para restar...

Jesús,
puede ser una explicación ya que he movido imágenes de arriba a abajo y de abajo arriba. Intentaré planificar mejor las entradas para no tener que hacerlo.

Gracias a los dos por la colaboración y por comentar.

Alberich el Negro dijo...

Hola Tristán. Procura trabajar en formato html cuando elabores tus entradas (o al menos revisarlas en dicho visor después de concluirlas). De esta forma conseguirás eliminar un montón de codigos que se quedan residuales cuando se trabaja en modo "redactar" (alguno de los cuales, todo sea dicho, quizá haga que las imágenes te cambien de tamaño).

Completísima entrada de uno de los dibujantes más equilibrados, elegantes, mesurados y clasicistas que pueden hallarse en la historia del cómic. Un historietista que, efectivamente, anda un poco olvidado (aunque la reedición que Glénat está haciendo de su Los náufragos del tiempo contribuirá a refrescarle la memoria a más de uno y abrirle nuevos mundos de magnificencia gráfica a otros muchos (que se acercan, por vez primera, al gran dibujante galo).

Saludos.

Jaime Sirvent dijo...

Tristán, grandísima entrada y grandísimo despliegue sobre la obra de Gillon, muy útil para neófitos en su arte, como es mi caso.

Tuve la oportunidad de leer el primer tomo de Los naúfragos del tiempo, publicado por Glénat, y me pareció una maravilla, y hace un par de meses encontré saldado en mi tienda Tormenta sobre China, en edición de Nueva Frontera, y no dudé en hacerme con ella(todavía no he tenido oportunidad de leerlo). Muchas gracias por la entrada.

tristan dijo...

Alberich,
lo intentaré pero creo que he de aprender mucho sobre el lenguaje html... y efectivamente esta edición de Glenat puede ayudar mucho a volver a poner en el mercado a Gillon.

Jaime,
Los náufragos es una obra intensa emocioante y bellísima creo que te va a gustar. Tormenta sobre China te sorprendrerá por su carácter propagandista ya que está concebido en un ambiente de liberación post-nazi en Francia. El arte es de un autor primerizo con mucho futuro.

tristan dijo...

la obra es "emocionante" por supuesto.

Emilio Aurelio dijo...

Tengo que pararme a leerla mas tarde, con tranquilidad, cuando todos se acuesten. Solo decir que uno de los momentos mas agradables que recuerdo de un comic fue cuando abrí el nº 9 de la revista Bumerang y me encontré con un tebeo increible, el nº 1 de "LOs Naufragos..."

Emilio Aurelio dijo...

No entiendo ese problema con las imágenes del que hablais. Yo procuro subirlas con el programa Picasa y almacenarlas en el album Picasa, una entrada/un album. Allí escojo el tamaño, copio y pego en blogger. Si quieres alguna aclaración, hazmelo saber.

Mo Sweat dijo...

Probablemente Gillon sea uno de los artistas de mas calidad de toda la historia del cómic europeo... pero como las cosas son así, está mucho menos reconocido y es mucho menos conocido a nivel general que muchos otros artistas. ¿Tal vez por su estilo muy clásico, deudor de Raymond?, no lo sé, pero es así.

Saludos.

tristan dijo...

Mo,

no siempre los mejores son los más conocidos, ahí tienes el ejemplo de Victor de la Fuente y otros; pero vale la pena intentar darlos a conocer. Gillon es un grande y merece una oportunidad.

Alberich el Negro dijo...

Tristán, cambia la primera fecha de nacimiento de Gillon, porque, sin querer, le has hecho contemporáneo de Talleyrand...

Un saludo.

tristan dijo...

Alberich,

gracias; se me había pasado.
Pero de haber sido verdad... ¡¡¡qué precursor!!!

Alberich el Negro dijo...

¡Ni Töpffer le habría superado, ciertamente!

Un saludo.

CHT-CÓMIC-HISTORIETAS-TEBEOS dijo...

Fantástica entrada!!!
Gillon es un autor fuera de serie. Por ponerle algún pero, un poco frio con los personajes y en la facialidad. Le ocurre en ese sentido lo que a Victor de la Fuente. En todo caso son grandes maestros y las generaciones actuales no dan autores de este calibre.
Recibe un cordial saludo de tus muy ocupados amigos de CHT (a finales de mes cumplimos la suscripción y nos tomaremos un descansito, que buena falta nos hace).