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domingo, 19 de junio de 2011

El asombroso (y maravilloso) arte de Floyd Gottfredson.


Últimamente el mercado depara pocas sorpresas y casi ninguna alegría; Scalped, el Julia de Berardi, algún que otro album de Taniguchi o Peeters y poco más. Por eso me refugio muy a menudo en el floreciente mundo de la edición de clásicos norteamericanos. Desde Terry and the pirates y Polly and her pals de IDW, Prince Valiant de Fantagraphics, a los tomos casi suicidas de Feininger o Warren Tufts de Manuel Caldas. Es un mercado maravilloso pero con pocas sorpresas; uno juega sobre seguro y normalmente gana. Por eso cuando he abierto el primer tomo de la edición de las tiras de Mickey Mouse de Floyd Gottfredson editada por Fantagraphics la sorpresa y el asombro han sido mayúsculos.



Y es que uno se esperaba un recopilatorio de aventuras canónicas y primorosamente narradas al estilo de la época clásica de Gottfredson (años 40) en la serie. En su lugar me ha estallado en ojos y manos un torrente de furia, una riada de gags, un vendaval de persecuciones y una erupción de talento que me ha arrastrado primero hacia la sorpresa para más tarde llevarme al entusiasmo. Race to the Death Valley recopila, sobre todo, los dos primeros años del dibujante de Utah en la serie estrella de la factoría Disney y comprende las 14 primeras aventuras que abarcan del 13 de enero de 1930 al 9 de enero de 1932. Gottfredson se incorpora a la serie ya empezada la segunda historia precisamente la que da título al recopilatorio.


El arte de Gottfredson se muestra en todo su esplendor; desde un dibujo ágil, suelto y vigoroso a encuadres originales como el de la primera viñeta de la tira superior a soluciones narrativas de maestro como el diálogo de hasta 5 personajes montados a caballo perfectamente resuelto en una sola viñeta como podemos ver abajo.


No es dificil ver en las influencias del autor norteamericano una pizca de Herriman, un poquito de Billy deBeck y un mucho de Rudolph Dirks. Contemporáneos y muy cercanos a él serán el primerizo Hergé y el más experimentado E.C.Segar y su Thimble Theatre pre Popeye. Sus seguidores son legión. Desde los que lo reconocen como Franquin y Jesús Blasco, los que aprenden de sus enseñanzas tipo Ángel Puigmiquel, Benito Jacovitti o Josep Coll a los que directamente lo homenajean como Robert Crumb, Rick Griffin, Javier Mariscal o Vaughn Bodé. Esto por no hablar de los centenares que simplemente lo copiaron en multitud de paises.


El Mickey Mouse de los primeros años es un personaje radical, sin trabajo que sobrevive en un mundo muy duro fiel reflejo de la depresión consecuencia del crack del 29. No es el personaje edulcorado de décadas posteriores. Por eso conectó muy fuertemente con las clases populares que se vieron reflejadas en este aventurero que busca cualquier medio para subsitir y ser feliz con su querida Minnie.


Gottfredson empezará a dibujar la tira el 5 de mayo de 1930 por lo que el primer mes de la segunda historia corre a cargo del entintador habitual de la strip Win Smith que realizó un trabajo excelente como podemos ver en la tira de abajo correspondiente al 16 de abril.



(tira de 05 05 1930. Primera de Floyd Gottfredson) (tira del 16 04 1930 de Win Smith)Leer esta serie es un placer extraordinario ya que se suceden los gags sin parar, se encadenan las persecuciones y el puro slapstick se combina con guiones cada vez más elaborados y cada vez más convincentes. La persecución de Pete y su ayudante a Mickey y Minnie en el tren será dificilmente superada por Hergé en años posteriores. La escena del desierto, las de la granja y el circo entre muchas otras son ejemplos de como narrar y como divertir al lector sin caer en la redundacia.


Una de las escenas más curiosas de este período es la del reiterado intento de suicidio del protagonista, que acaba siempre en fracaso. Con toda naturalidad Gottfredson utiliza un desengaño amoroso de Mickey para hacer una serie de gags sobre el tema que seguramente no escandalizaron a nadie en su época. Una muestra de la extraordinaria naturalidad de estos primeros años de la serie.


Finalmente el album de Fantagraphics recoge la primera historia de Mickey Mouse en comic de prensa con argumento de Walt Disney y realizada por Ub Iwerks. Se titula Lost in a desert island y abarca el período comprendido entre el 13 01 1930 al 31 04 1930. Son 61 tiras del creador gráfico de Mickey que realmente dan fe del talento de este maestro de la animación que acompañó al bueno de Walt los primeros años de su carrera.



En definitiva nos encontramos ante un primer tomo recopilatorio de una serie fundamental en la historia del comic realizada por uno de los más grandes genios del medio; el gran Floyd Gottfredson. Una tira maravillosa que eso sí nunca firmó. Pero esto ahora a quien le importa.


4 comentarios:

Emilio Aurelio dijo...

Estoy preocupado. Este artículo me ha dado una tremenda envidia y, lo peor, es que creo que no es de la sana. Quiero ese libro.

tristan dijo...

Si la envidia hace que leas esta maravilla, te puedo asegurar que es sanísima.

Un saludo.

Alberich el Negro dijo...

La de los 30 es mi etapa favorita del personaje, con mucho. Me encanta ese dibujo de Gottfredson en esta época. A partir de la segunda mitad de los años 40 el dibujo se hace mucho más suave y almibarado y las historias más ñoñas.

Por esa razón, hace unos días pedí no sólo el volumen primero que tú reseñas en esta entrada --y al que había echado el ojo hace cosa de un mes o así--, sino los dos primeros tomos, que ya se pueden preordenar en un pack puesto a la venta a través de Amazon.com. Estoy seguro de que no me arrepentiré.

Un saludo cordial desde el Nibelheim.

tristan dijo...

Alberich,

no te arrepentirás, seguro. El Gottfredson de los 30 es más radical, más fiero y más auténtico. Mucho más innovador y con su misma capacidad narrativa. Todo un descubrimiento.

Saludos a tí, Le Noir.