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miércoles, 19 de enero de 2011

Comics de culto. (4) Los Escorpiones del Desierto.


Los Escorpiones del Desierto es la segunda gran serie del autor italiano Hugo Pratt (1927-1995) tras la famosa saga del marino llamado Corto Maltese.


Creada inicialmente para la revista italiana Sgt. Kirk en 1969, la obra se compone de 5 historias escritas y dibujadas por Pratt; R.A.S. à Djaraboud (1969-73) - conocida aquí como El griego veneciano -, Pequeño cabaret (1975), Un fortín en Dancalia (1980), Conversación mundana en Mouhoulé (1982) - también conocida por Dry Martini Parlor - y Brisa de mar (1992). Tras la muerte del autor de Rimini se han publicado dos historias más: Cita en Dire Dawa (2004) - conocida también como Le chemin de fiévre - escrita y dibujada por Pierre Wazen y Quatre cailloux dans le feux (2008) de Giuseppe Camuncoli y Matteo Cassali.
La serie narra las experiencias de varios miembros del grupo especial del ejército británico llamado Long Range Desert Group (LRDG) que se movía en el frente norteafricano durante la II Guerra Mundial. Su misión consistía en realizar reconocimientos tras las líneas enemigas para suministrar información al ejercito aliado. Estaba formado por voluntarios de varios paises especialmente Nueva Zelanda. Dentro de este grupo se constituyó una sección especial llamada Los Escorpiones del Desierto de la cual Hugo Pratt conoció algunos de sus integrantes.

Para mí la parte principal de la serie está compuesta por las dos primeras historias R.A.S. à Djaraboud y Piccolo Chalet... gaio come te. Son dos historias de unas 40 páginas cada una donde el protagonista es el teniente Koinsky un soldado de nacionalidad polaca que se alista en el LRDG tras la caida de Polónia a manos de las tropas alemanas. Koinsky es frio, eficaz, práctico y tremendamente cínico. Es un personaje más oscuro que Corto Maltese sin embargo es terriblemente atractivo y moderno. El hecho de efectuar misiones tras las líneas enemigas lejos del frente permite a Pratt cruzar los personajes de ambos bandos con gente que intenta evitar la guerra y así componer un fresco lleno de situaciones personajes muy diversos entre los que Koinsky se mueve cómodamente aplicando su criterio y su ética personal.

La búsqueda de un espía en el grupo centra la acción de la primera historia donde el R.A.S. (rien à signaler=nada que informar) del título es un apunte irónico porque realmente sí pasan muchas cosas a destacar.
El claro sentimiento antibelicista del autor italiano se hace patente en toda la historia y más concretamente en un poético epílogo donde se juntan personajes de varios credos y empiezan a dibujar el mapa del inminente conflicto en Oriente Próximo tras la II Guerra Mundial.



La segunda historia, también conocida como J'ai deux amours, mon pays et Paris, supone un auténtico acontecimiento en la obra de Hugo Pratt ya que a parte de Koinsky le seguiremos la pista a dos personajes realmente carismáticos como son el teniente italiano Stella y sobre todo Cush, un camellero de la tribu Beni Amer que tendrá mucho protagonismo en las aventuras de Corto Maltese, concretamente en la saga conocida como Las etiópicas.

El anticolonialismo de Pratt es otro de los motores de esta serie y Cush es uno de los símbolos más evidentes de este sentimiento. Cush representa la revolución permanente y la lucha de los oprimidos contra los opresores, citando sus palabras: "... hay una única guerra entre los buenos y los malos. Aunque muchas veces cabe preguntarse en que bando están los unos y en que bando están los otros." Además gracias a este personaje intuimos el destino final de Corto Maltese que apunta a una muerte en la Guerra Civil española en el bando contrario que el teniente Stella como rápidamente se encarga de recordarle al italiano el mismo Cush.
La ausencia de maniqueismo tanto en las motivaciones como en las acciones de los personajes de un bando y de otro es lo que convierte este comic en una obra moderna que se lee con igual interés que en su momento en los años setenta aunque con algo menos de sorpresa ya que entonces este enfoque era muy poco habitual en una historia bélica.



En el apartado gráfico Hugo Pratt despliega sus mejores argumentos tanto artísticos como narrativos en varios de los episodios de esta serie. Su exahustiva documentación le hace emparentarse, más que nunca en su etapa de madurez, a Milton Caniff y al mismo tiempo el italiano está en un momento de máximo esplendor artístico consiguiendo transmitir con un trazo enérgico y poético desde la fiereza de la mirada de un guerrero etíope hasta los impresionantes borrones de las nubes que tiñen el limpio cielo del desierto africano.

Acercarse a Los Escorpiones del Desierto es colarse en un momento crucial de la historia moderna por la puerta de atrás y asistir a los movimientos ocultos de los actores principales y secundarios de la contienda que normalmente son invisibles detrás de los fogonazos de las explosiones y del estruendo de las marchas militares. Pratt no inaugura, pero si aprovecha al máximo la posibilidades de industria del comic europeo para crear una obra reflexiva, adulta y exigente que empieza a trazar una pista por la que transitaran auténticos monstruos del medio como Jacques Tardi, Vittorio Giardino o Manfred Sommer. Los Escorpiones del Desierto es una obra crucial dentro de la carrera de un maestro de la narrativa dibujada europea.


En cuanto a las ediciones españolas, Nueva Frontera publicó los dos primeros episodios en un álbum en blanco y negro titulado Los Escorpiones del Desierto dentro de su Biblioteca Totem que es de donde estan tomados la mayoría de páginas que ilustran este post. Previamente habían aparecido, también, en la revista Bumerang en los números 5 y 6. Las ediciones posteriores incorporan el color, no sólo en los episodios publicados así (El fortín de Dancalia, Conversación mundana... y Brisa de mar) sino también las dos historias iniciales (R.A.S. à signaler... y Pequeño cabaret) hecho que desvirtúa bastante la calidad de la edición puesto que estos dos episodios fueron pensados y producidos en blanco y negro y además el coloreado no es muy brillante.
Norma ha publicado toda la serie, menos la última aventura titulada Quatre cailloux dans le feu inédita en nuestro país, en unos hermosos álbumes con el inconveniente del coloreado de las dos historias en blanco y negro.
Existe un álbum francés de la editorial Casterman titulado Les Escorpions du Desert en tapa blanda que respeta el blanco y negro original de las dos historias que han hecho de esta serie una auténtica obra de culto.


8 comentarios:

Jesús Duce dijo...

Excelente artículo en el que combinas sabiamente el análisis y la información.

Cuánto daño hace un color inadecuado o innecesario. Los colores pueden empobrecer y hasta ocultar el trazo y sus efectos.

tristan dijo...

Gracias Jesús,

tienes razón hubo una época en que se coloreó muchas obras inicialmente creadas en ByN y se desvirtuó el resultado final. Ahora está de moda la reducción de las páginas para vender mejor en las grandes superficies.
Realmente le están haciendo mucho daño a la difusión del comic clásico a las nuevas generaciones de lectores.

PAblo dijo...

Gran artículo Tristán de una de las grandes obras de Pratt.

Es curioso lo que está pasando con Pratt. Con todas las reediciones que está realizando últimamente Norma de su obra casi ninguna acaba de resultar satisfactoria ya sea por el coloreado ya sea por la reducción, a pesar de no tratarse precisamente de ediciones baratas.

Impacientes Saludos.

Mo Sweat dijo...

Es que hoy en día si no se modifica algo no tiene gracia... ;¬D

¿No recordáis el magnífico photoshop de los cielos del Príncipe Valiente?.

Saludos.

tristan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
tristan dijo...

PAblo,
es verdad. Con el complejo de que el ByN no vende o han puesto color a toda la serie de Corto Maltese o le han buscado formatos "imaginativos". Conclusión: yo aún conservo la mayoría de álbumes de Nueva Frontera y en el caso de Los Escorpiones tengo la edición francesa de Casterman.

Mo,
a veces llego a pensar que tienes razón y que lo hacen para j.... porque qué sentido tiene reducir el Texone de Victor de la Fuente si seguro que no van a ganar lectores jóvenes y a los fieles los echarás para atrás.
Cuando se lo preguntas a las editoriales te dicen que es un formato muy demandado. A menos los de La Cúpula se defienden así de la jibarización de Ranxerox. Yo intuyo que es una imposición de las grandes superficies para su comodidad y para venderlos como novelas gráficas.
En fin... a cuidar los tebeos viejos.

Mo Sweat dijo...

Tristan ¿tienes controlado esto?:

http://www.bookdepository.co.uk/book/9781605490328/Matt-Baker

Aun faltan unos 90 días para que salga a la venta, pero este cae.

tristan dijo...

Y tanto... gracias por el chivatazo.